A dos meses del doble terremoto del 24 de junio de 2026, la Zona Económica Especial de La Guaira pasó de promover inversiones a convertirse en un engranaje de coordinación logística, atención social, diagnóstico territorial y recuperación productiva



Prensa Zona Económica de La Guaira (31/08/26).-
El 24 de junio de 2026, un doble terremoto sacudió a Venezuela y de manera muy particular al estado La Guaira poniendo a prueba la capacidad de resiliencia de su gente. En medio de esta emergencia, la Oficina de la Zona Económica Especial (ZEE) La Guaira transformó de manera inmediata sus prioridades. La dependencia, creada el 10 de agosto de 2023 por el Presidente Nicolás Maduro y a la que se le ha dado continuidad gracias a la Presidenta (E) Delcy Rodríguez para impulsar inversiones y fortalecer la actividad económica, asumió nuevas funciones vinculadas con la contingencia y se incorporó a las labores de recuperación del Gobierno nacional, estatal y municipal.
Tras verificar la seguridad de su personal, el equipo de la ZEE se integró al Órgano de Dirección de Defensa Integral (ODDI), encabezado por el gobernador José Alejandro Terán. Desde allí participó en un plan de recuperación organizado que abarcó desde la atención humanitaria hasta el levantamiento de información como insumos para la etapa de reconstrucción.
A dos meses del terremoto, el balance muestra una institución que amplió temporalmente su campo de acción para responder a las necesidades surgidas en el territorio.
Montesano: de procesadora de pescado a base logística
Una de las primeras instrucciones del director de la ODDI tras el sismo fue garantizar el abastecimiento de alimentos, agua y artículos de primera necesidad. Por ello, a través de la articulación promovida por la ZEE La Guaira con los propietarios de una empresa dedicada a la exportación de pescado y pulpo envasado al vacío, ubicada en Montesano, parroquia Carlos Soublette, sus instalaciones fueron cedidas voluntariamente para funcionar como una base logística alternativa con el propósito de descongestionar el centro de acopio principal que se había instalado en el Domo José María Vargas.
Con apoyo y coordinación de la Milicia Bolivariana, la denominada Base Logística Montesano concretó, durante los primeros 60 días de emergencia, 17 toneladas de alimentos, 19.905 litros de agua y 13.760 kits de aseo personal, además de insumos médicos y otros artículos de primera necesidad que permitieron contabilizar 35.047 atenciones directas. Alcanzando a 87 bases milicianas, 56 comunidades organizadas y 44 secretarías del gobierno regional, con impacto en 10 parroquias, 58 comunidades y 38.253 ciudadanos.


8,55 km² de afectación
Mientras las labores de atención humanitaria avanzaban, la ZEE La Guaira inició otra tarea menos visible, pero fundamental para la recuperación: identificar con precisión dónde y cómo se concentraron los daños. En este sentido, mediante el uso de la plataforma ArcGIS y la Dirección de Catastro del municipio Vargas, el equipo técnico determinó que el área directamente afectada por el evento sísmico comprende 8,55 kilómetros cuadrados. La información permitió elaborar mapas parroquiales para visualizar la distribución territorial de las afectaciones y establecer prioridades de intervención.
Los registros evidencian una concentración significativa de los daños en cuatro parroquias; Caraballeda encabeza la lista con 410 edificios afectados, seguida por Catia La Mar con 240, Urimare con 102 y Macuto con 70. Además, el trabajo permitió establecer contacto con las juntas de condominio de 822 inmuebles residenciales afectados.
De la emergencia a la planificación
La emergencia de las viviendas siniestras impulsó a mirar más allá de las estructuras dañadas, y concentrase en un plan que no solo respondiera al problema habitacional, sino al desarrollo de un proyecto integral para quienes habitan el territorio. En este sentido, la ZEE acompañó a la Comisión Presidencial Venezuela Renace en la inspección aérea y terrestre de 39 terrenos ubicados en distintos puntos del estado.
Después de los estudios correspondientes, fueron preseleccionadas áreas consideradas aptas para desarrollos habitacionales de emergencia en la parroquia Urimare, específicamente en sectores cercanos a Santa Eduvigis, Barrio Aeropuerto y Guaracarumbo. El proceso también contempló la caracterización de las comunidades ubicadas en las áreas adyacentes, con el propósito de determinar las necesidades de infraestructura y servicios públicos que podrían surgir ante un eventual crecimiento de la población en estos sectores.


Atención de las fuerzas productivas
La emergencia también dejó consecuencias sobre la actividad económica. Para determinar el impacto sobre los establecimientos comerciales, el equipo técnico de la ZEE, con apoyo operativo de estudiantes de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), desplegó un censo en siete parroquias de La Guaira. Los resultados de 595 comercios evaluados muestran un escenario dividido. El 51,50 % de los establecimientos permanecía activo, principalmente en Maiquetía y Carlos Soublette, mientras que el 48,50 % permanecía inoperativo, con mayor presencia en Caraballeda y Catia La Mar, dos de las zonas que registraron mayores afectaciones físicas.
Este censo permitió identificar las características del tejido comercial. El 50,90 % de los establecimientos corresponde a locales independientes, mientras que la actividad predominante es el comercio al detal de bienes y servicios, que representa 49,70 % del total. Le siguen la distribución al mayor, con 19,20 %, y los establecimientos dedicados a alimentos y bebidas, con 17,80 %.
Con este diagnóstico como punto de partida, se activaron mecanismos de financiamiento para apoyar a comerciantes afectados y contribuir a la reactivación de sus negocios.
El 7 de agosto, la vicepresidenta encargada, Delcy Rodríguez, encabezó la entrega de los primeros 1.700 créditos en la Cinta Costera Paseo La Marina.
Posteriormente se instaló una Feria Bancaria con la participación de seis entidades públicas y privadas, entre ellas el Banco de Venezuela, BNC y Bancamiga. La actividad registró 3.583 atenciones financieras y permitió identificar nuevas solicitudes de financiamiento.
La primera fase culminó el 19 de agosto, con la entrega de 478 financiamientos adicionales dirigidos a comerciantes que habían manifestado sus requerimientos durante la jornada.


Camino a la reorganización
La respuesta institucional no se limitó a atender las necesidades inmediatas. La ZEE La Guaira comenzó a planificar proyectos orientados a la recuperación y transformación del aparato turístico del estado. A través de su recién creada unidad de proyectos especiales, la institución diseñó una propuesta piloto para la intervención ecológica y socialmente sustentable de 1.500 metros cuadrados de infraestructura distribuidos en 10 balnearios turísticos. La iniciativa busca vincular la recuperación física de estos espacios con criterios de sostenibilidad, funcionamiento turístico y aprovechamiento de las capacidades locales.
El terremoto del 24 de junio modificó, al menos durante la fase inicial de la emergencia, la dinámica habitual de la Zona Económica Especial de La Guaira. La promoción de inversiones y el desarrollo económico dieron paso a una agenda marcada por la atención humanitaria, el levantamiento de información, la coordinación interinstitucional y la planificación de la reconstrucción.
A más de sesenta días después, los resultados permiten observar las distintas dimensiones del desafío: atender a las comunidades, identificar los daños, evaluar el impacto económico, buscar soluciones habitacionales y preparar las condiciones para la recuperación de sectores estratégicos como el comercio y el turismo.
Más allá de las cifras, el proceso deja una conclusión: en una región golpeada por un desastre natural, la reconstrucción no depende únicamente de reparar edificaciones. También exige organizar información, coordinar capacidades, sostener la actividad económica y establecer una hoja de ruta que permita pasar de la emergencia a la recuperación.

